Saltar al contenido

Los tapabocas: BIEN O MAL

junio 11, 2020
residuos tapabocas

Los tapabocas: Amigos para unos, enemigos para otros

Estamos en una crisis mundial y el afán por cuidarnos es la prioridad, pero no debemos olvidarnos del lugar en el que vivimos, nuestro planeta. A raíz de esta pandemia COVID-19 (Coronavirus), se empiezan a evidenciar otros problemas colaterales: el uso de las máscaras faciales o tapabocas desechables.


Aunque es innegable su efectividad, no es una garantía de hierro para evitar el contagio, según estudios. Sí ayudan a proteger, ya que evita el desprendimiento de microbios y cubre de agentes externos, pero no lo hacen, ya que se convierten en fuentes potenciales de contaminación; por su uso durante un período prolongado de tiempo, se desechan de manera irresponsable, o se usan de manera inadecuada. 

Los tapabocas desechables están apareciendo en playas y senderos naturales en todo el mundo.

La vida marina en particular puede sufrir al confundir los tapabocas con comida como lo hacen con otros residuos.

Somos 7.700 millones de personas en el mundo y aproximadamente estamos usando 1 tapabocas diario por persona

Los tapabocas desechables hechos con polipropileno, no son biodegradables por lo tanto su descomposición en el mar puede durar milenios, afectando también la calidad del aire.

LUEGO DE VER ESTOS DATOS, ¿QUÉ CREES TÚ?

En china continental se evidenció que los tapabocas usados pueden transportar gérmenes que involucran el coronaviruspor ello no deben desecharse irresponsablemente mezclándolas con los demás residuos, dado que el virus puede sobrevivir uno o dos días en condiciones húmedas. 

  1. El gobierno, conjuntos residenciales, centros comerciales, clínicas y hospitales entre otros, deben asegurar que los tapabocas usados se reciclen y se eliminen de manera segura. 
  2. Se deben instalar botes de basura especiales en los conjuntos residenciales como puntos de eliminación centralizados para los tapabocas usados por los residentes.
  3. Se debe ubicar un gestor autorizado de residuos peligrosos para su posterior disposición controlada.

La mezcla de tapabocas contaminados y desechos reciclables puede causar un peligro potencial para los recolectores de basura en Colombia, al recoger estos artículos ellos podrían contraer el COVID -19 y continuar expandiéndolo.

Si los tapabocas desechables se arrojan en un espacio confinado, como un ascensor, pueden contaminar el medio ambiente, lo que representa una amenaza potencial para las personas que se encuentran dentro de él.

Para la seguridad de todos, quien haga uso de estos, debe tener especial cuidado; desinfectarlos nos ayudará a garantizar que los tapabocas usados no se conviertan en una segunda fuente del coronavirus, porque como ya hemos visto, también son reutilizadas por gente inescrupulosa para su reventa en Colombia.


NO, ahora en el mundo hay montañas de desechos de tapabocas que deben eliminarse adecuadamente, esto contrasta con un número insuficiente de incineradores o celdas de seguridad necesarias para destruir tales desechos. Esto está aumentado el riesgo de propagación de la infección, mientras que el impacto ambiental de los tapabocas desechados incorrectamente también representa una amenaza adicional.

¿ENTONCES, CUÁL PODRÍA SER LA SOLUCIÓN?

Por un lado, la reutilización para así eliminar la escasez y mitigar el consumo. 

Como ejemplo en chile, Copper3D, acaba de lanzar un archivo de código abierto para un tapabocas N95 imprimible en 3D. Su iniciativa «Hack The Pandemic» es global y tiene como objetivo movilizar a todos los fabricantes de máquinas, fablabs, servicios de impresión, etc. para crear estos tapabocas.



Son plásticas con elementos de cobre, diseñadas para brindar protección respiratoria a su usuario, con un nivel de eficiencia de filtración del 95% contra las partículas presentes en el aire. Por lo tanto, reduce el riesgo de contaminación en el contexto actual, mucho más eficazmente que los tapabocas desechables tradicionales, también en escasez. Una máscara impresa en 3D probablemente será menos efectiva que un tapabocas de diseño tradicional, pero ante la emergencia, es una primera alternativa para atacar la escasez y es reutilizable, aunque se debería estar desinfectando de manera constante.

La solución llegará muy pronto a través de diseños osados como el anterior, y no será algo que las personas utilizarán temporalmente por la pandemia, será una tendencia mundial, y se involucrará en la moda y en un artilugio de salud humana. 

Es una gran oportunidad de innovación y nos muestra que el mundo a cambiado para siempre.

Autor: Cesar Jiménez | Soci & fundador ECOMASST SAS

Otras Fuentes:

https://thehill.com/policy/energy-environment/487294-groups-warn-discarded-single-use-coronavirus-face-masks-are-bad-for
https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMc2004973?referringSource=articleShare
https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMc2004973?referringSource=articleShare

El nuevo coronavirus puede durar en superficies hasta por tres días, según estudio


https://www.straitstimes.com/asia/discarded-masks-must-be-properly-disposed-of-china-daily-contributors

Coronavirus pandemic disrupts recycling sector


https://www.scmp.com/comment/opinion/article/3074162/disposal-face-masks-and-medical-waste-crisis-making


Facebook


Instagram

Abrir chat
¿Necesitas Ayuda?
Hola
¿Que solicitud ambiental tienes? Nosotros te ayudaremos